domingo, 13 de diciembre de 2015

Responsabilidad patrimonial

Bueno, pues ya está aquí.  Lo que parecía que nunca iba a llegar, la amenaza permanente que siempre habían librado los anteriores gobiernos municipales socialistas, se la van a comer con patatas los del llamado cuatripartito, es decir, todos menos los verdaderos culpables, los del PSOE. Una juez ha dicho que hay que derribar lo edificado junto al hotel Kaype, en el maltratado pueblo de Barro y claro, como los promotores contaban con la pertinente licencia otorgada por los políticos y técnicos de entonces, se supone que van a solicitar una indemnización que, de confirmarse, acabará en la práctica con cualquier actividad que el Ayuntamiento pudiera emprender durante toda la legislatura.

Ahora vendrán los golpes de pecho, los lloros y los lamentos. Pero la culpa es de todos los que, con su voto o sin él, consintieron que esa gente, durante 28 años, hicieran lo que les dio la real gana, saltándose a la torera cualquier atisbo de prudencia, mesura y buen hacer y, henchidos de prepotencia y arrogancia, emprendieran una huida hacia adelante encabezados por una alcaldesa enloquecida por el poder que nos va a llevar, si otro juez no lo remedia, a la quiebra más absoluta a todos. ¿Se dan cuenta ahora, asociaciones de constructores, de hosteleros, de restauradores? Todas esas fotos junto a los anteriores mandarines, inaugurando, impulsando, patrocinando, esas sonrisas, esas connivencias, ese tira que libras, que aquí nunca pasa nada, ¿ahora qué hacemos?

Claro que todo esto se arreglaba si los que nos han metido en este espantoso entuerto se vieran afectados por lo que se llama responsabilidad patrimonial. Es decir que, si las licencias que otorgaron alegremente se declaran nulas y hay que indemnizar a alguien, el dinero salga de los bolsillos de los políticos y técnicos municipales que propiciaron el desastre. Porque es muy fácil decir ahora eso tan manido de "son 7 millones que tendrán que pagar todos los llaniscos". ¿Por qué? ¿Es que tengo que pagar yo, o usted, por los chanchullos y los errores de unos indocumentados, irresponsables y analfabetos políticos que, a pesar de que se lo estaban diciendo, que les estaban advirtiendo de las ilegalidades, tiraron p'alante como si no hubiera un mañana? Pues mañana ha llegado y amenaza tormenta y de las gordas. Qué diferente sería todo si, antes de firmar nada, esta gentuza se hubiera tenido que pensar dos veces lo que iban a hacer porque, en casos como el que nos ocupa, habrían sabido que, si al final hay que pagar, iban a tener que responder ellos con su patrimonio particular. Pero claro, no interesa. Ahora que estamos con las elecciones y todos los partidos enarbolan sus programas, ¿alguno recoge esta propuesta en ellos? No, a la corrupta clase política no le preocupa esto. Ni a la antigua ni a la moderna. Antes que se arruine un pueblo entero a que me toquen a mí la faltriquera. A ellos todo les resulta muy fácil y muy sencillo al amparo de una impunidad grotesca.


Así que nada, estos llevan  seis meses y ya han encontrado cadáveres en descomposición por todas las dependencias municipales. El agua, las multas, el maltratador, el local de Feve y ahora el Kaype. Y la otra descojonándose de todos nosotros en su poltrona de Oviedo y con el zurrón bien lleno. Pues nada hombre, que siga la fiesta. Ni responsabilidad patrimonial ni, por supuesto, de la otra. Ni vergüenza, ni recato, ni humildad. Hay que joderse.    

sábado, 12 de diciembre de 2015

Añoranzas (2): La música española


Hace ya  muchos años que dejé de estar al tanto de la actualidad de la música que se hace en España. Supongo que desde que empezaron a proliferar los llamados “talent show”, esos programas donde se encierra a una docena de chavales en una casa y se les exhibe descarnadamente ante toda la sociedad mostrando sus enormes carencias culturales y donde la música no es más que una excusa para tejer un hilo conductor de innumerables capítulos, como también lo son la cocina o la supervivencia extrema en otros similares. Simplemente, no me interesan tipos que cantan lo que otros han creado, dado forma e incluso mitificado anteriormente. Seguro que algunos lo hacen bien, pero no tienen aquel punto de genialidad que hubo durante los 80 y parte de los 90 en nuestro país.

Dicen que todo empezó en Madrid, con la movida, alrededor de 1980. La verdad es que ni lo sé, ni me importa en absoluto. Lo esencial del caso es que en aquellos tiempos abundaban el talento, el genio y la originalidad hasta en el momento de ponerle nombre al grupo, porque entonces todo eran grupos, casi no había solistas. Surgieron Pegamoides, con Alaska y su “Horror en el hipermercado”, Radio Futura con “Enamorado de la moda juvenil”, la mítica “Groenlandia” de los Zombies, las “Cuatro Rosas” de Gabinete Caligari o “Quiero beber hasta perder el control”, de Los Secretos. La impresionante “Chica de ayer”, de Nacha Pop, mi favorita absoluta, sobre todo cuando nos recita el gran Antonio Vega aquello de “demasiado tarde para comprender, chica vete a tu casa, no podemos jugar”, ay, todos al Penta a escuchar canciones que consiguen que te pueda amar. Quién no la ha cantado alguna vez.



A muchos de ellos los hemos perdido por el camino. La libertad incipiente que empezábamos a disfrutar nos trajo de todo demasiado deprisa y algunos no supieron frenar a tiempo. El mencionado Antonio Vega, Carlos Berlanga, Enrique Urquijo, el mejor poeta desesperado de nuestro tiempo, siempre pidiendo ayuda en sus desgarradoras letras sin encontrarla, Pepe Risi, de Burning, los de “Mueve tus caderas”  o “Qué hace una chica como tú en un sitio como éste” o el primero de todos, Eduardo Benavente, de Parálisis Permanente. También Ulises Montero, de Gabinete, al que el grupo le dedicó “Tócala, Uli”. Incluso si de solistas hablamos, la carretera y las drogas también se llevaron el talento de Tino Casal o Antonio Flores. En muchos casos, enfermedades provocadas por los abusos pasados acabaron con aquellos prematuros ídolos, en ocasiones hasta tirados en algún oscuro portal. Los genios es lo que tienen.

Lo extraño y a la vez mágico es que fueron muchos y muy numerosos. Nadie se quedaba en su casa, todo el mundo salía a experimentar eso de la libertad de expresión. Toreros Muertos y su “Agüita amarilla”, Aviador Dro con “Selector de frecuencias”, Glutamato-Ye-yé y “Todos los negritos”, con ese Iñaki de estética imposible. También recuerdo a Golpes Bajos y ¿cómo era aquella? ¿Fiesta de los maniquíes, no los toques, por favor? O Los Nikis y la letra de “El imperio contraataca” que enardecía a los fans del baloncesto; “España está aplastando a Yugoslavia por 20 puntos arriba”, algo por entonces muy extraño, jóvenes de hoy, porque de aquella nuestras selecciones no ganaban nada de nada.

Muchos nombres más vienen a mi memoria. Siniestro Total y “Bailaré sobre tu tumba”, Ilegales (Julio amaba las pastillas, rojas, verdes y amarillas), el rock and roll de la plaza del pueblo de Tequila, las cien gaviotas de Duncan Dhu, Los Rebeldes rockabillys, Los Ronaldos, (¿qué les harían hoy si cantaran lo de “tendría que besarte, desnudarte, pegarte y luego violarte hasta que digas sí”?), Danza Invisible y la popular “Sabor de amor, todo me sabe a ti”, Loquillo y sus trogloditas, Gurruchaga y la Orquesta Mondragón, La Guardia y sus mil calles, La Unión de Rafa Sánchez, Rosendo (o por entonces Leño, no me acuerdo) loco por incordiar, y grupos absolutamente marginales con nombres imposibles; Lavabos Iturriaga, Johnny Comomolo y sus Gangsters del Ritmo o Derribos Arias.

Satisfacían a los que les gustaba el rock, el rockabilly, el ska (Stukas), las lentas, el heavy (Barón Rojo y Obús) o el pop, las letras eran a veces de dos rombos y otras demasiado ingenuas (Objetivo Birmania) y la música muy sencilla, con cuatro acordes básicos pero buena, distinta, original. No había dos canciones que sonasen igual, incluso los entendidos, con un simple rasgueo de guitarra ya conocían de qué grupo se trataba.
Hubo dos programas en televisión que dieron cobertura a todos estos artistas y que también merecen el recuerdo. Es preciso aclarar que entonces sólo había dos canales públicos y que la 2 no se veía en media España pero, aún así, “La edad de oro” fue un indispensable altavoz para ayudar a difundir el mensaje de esta gente entre los jóvenes de entonces. Su presentadora, Paloma Chamorro, con un look a lo Alaska, seguro que es recordada por todos los que tenéis mi edad. El otro fue “La bola de cristal” que, en un alarde impensable para la época, se emitía los sábados por la mañana, ¡en horario infantil!


¿Sabéis una cosa? En lo que va de artículo, llevo nombrados ¡33! grupos o solistas. Y seguro que cualquiera de vosotros puede añadir alguno más. Mecano, (no sé qué ocurriría si hoy se ponen a tocar “La fiesta nacional”), El último de la fila, La Mode, Mamá, La Frontera o Polansky y el ardor (¿Qué harías tú, en un ataque preventivo de la URSS?), así, a bote pronto, me salen de un tirón. Una auténtica cascada de talento que se derramó, muchas veces sin cordura ni control, durante toda una década. Exagerados, imposibles, arriesgados, geniales, rompedores, imaginativos, llamativos, transgresores. Adjetivos adecuados para unos chicos muy jóvenes que se buscaron la vida, o la muerte, ellos solos, a tumba abierta y viviendo deprisa, por si la fiesta se acababa que los pillara aún bailando.          

 

sábado, 5 de diciembre de 2015

Quien mal te quiere te hará reír

Sé que soy algo repetitivo, pero me lo estoy pasando pipa con el exitazo que está teniendo Bertín Osborne con su programa de entrevistas. Bueno, para ser más preciso, lo que me agrada sobremanera es una de las consecuencias de los excelentes índices de audiencia que está cosechando el cantante jerezano, que no es otra que el cabreo supino de la izquierda acomplejada y sectaria, de los columnistas y opinadores que se retratan continuamente en los medios de comunicación vertiendo su bilis maloliente contra todo lo que ellos consideran representativo de la derecha.

En nuestro país se ha impuesto últimamente como imprescindible la presencia de algún tipo "progresista" en cualquier medio que se precie y que quiera parecer al día. El espécimen en cuestión, que siempre está a la última de todo, igual da que le hables de economía, legislación jurídica o de física atómica que el tío domina los temas como un auténtico experto, suele odiar la educación, los buenos modales, el sosiego y la tranquilidad. Desde su profundo sectarismo, no entiende que una persona pueda preguntar y de inmediato, dejar hablar al entrevistado con fluidez, sin interrumpirle constantemente, respetar los tiempos y conseguir que el ambiente sea relajado y que los invitados charlen distendidamente con el presentador. Pero lo que más les ataca, los que les jode hasta lo más profundo de sus entrañas emponzoñadas, es que encima eso que ellos detestan esté gustándole al pueblo español. Que esa manera de hacer las cosas que ellos llaman "casposa", esté triunfando espectacularmente entre los que ven televisión en España, que a Bertín le hayan prorrogado el programa y que lleve a Sánchez y a Rajoy y que no pase nada, que nadie insulte a nadie y que incluso se hable bien del adversario, aunque sea de derechas.

Estos supuestos listos de pacotilla que pululan por todas las televisiones, radios y periódicos, son los verdaderamente casposos, rancios y aburridos. Porque ya cansan sus ansias por revolver el pasado más tétrico de nuestra historia, de recordar a los muertos de una parte y hostigar a los que representaron al otro bando, ya agotan sus pretensiones de que la gente se crea que el PP es lo mismo que Franco y sus huestes, ya huelen sus intenciones de sesgar lo sucedido en España desde 1975 y encima parecer guays, progres y estupendos. La gente está demostrando no sólo que no es tonta, sino que le da igual si Bertín es de derechas o de izquierdas, que lo único que le preocupa cuando se pone delante de la tele es no escuchar más gritos y tonterías de indocumentados sin bagaje y sí disfrutar de una conversación relajada conducida por un tipo amable y educado y que encima es alto y guapo.

Por eso me río tanto últimamente. Porque los presuntos intelectuales de la izquierda profunda están indignados con el éxito de Bertín y vomitan ingentes cantidades de bilis putrefacta en sus sesudas columnas porque no entienden que la gente está más que harta de saltimbanquis, manfloritas y multitatuados y quiere ver cosas normales, personas normales, conversaciones normales entre dos tipos que tienen algo que compartir en el salón de sus casas, ante una buena comida, o simplemente jugando al futbolín. Y cuanto más se cabrean, más me río yo. Hay que ver qué país más cojonudo tenemos, que provoca que pasen estas cosas tan divertidas. Gracias por ser como sóis, y a ver si os dura, salaos.    

miércoles, 2 de diciembre de 2015

La vida sigue igual

Uno pensaba, ingenuamente, que tras el cambio de Gobierno en Llanes y el paso del PSOE a la oposición, muchas cosas cambiarían en el día a día político del concejo. Craso error. No sólo siguen comportándose igual que a lo largo de los duros 28 años de dictadura, sino que no existe una sola señal de entonar el mea culpa, de iniciar una época de menos arrogancia o de mostrar un mínimo de humildad y solidaridad con el nuevo equipo de Gobierno. 

No me parece ni bien ni mal lo que hasta ahora ha hecho el cuatripartito, más bien me parece que no han hecho nada, relevante al menos. Pero sí que han llevado mociones y propuestas a los Plenos y, como siempre, se han encontrado con el voto negativo de los hoy concejales de la oposición aunque, en el fondo, estuvieran de acuerdo con el contenido general del asunto. Una de mis mayores frustraciones durante mi etapa política fue sufrir el rechazo sistemático, a veces acompañado incluso con parlamentos lamentables y humillantes de la por entonces lideresa socialista, de cualquier iniciativa que se nos hubiera ocurrido. Daba igual presentar una moción contra la contaminación lumínica, en defensa de Oviedo como capital cultural o para declarar a Llanes el lugar más bonito del mundo, pongo por caso. Siempre encontraban una excusa, un renglón con el que discrepaban, una palabra disonante, lo que fuera con tal de votar NO a cualquier iniciativa de los demás partidos políticos. En mis siete años de actividad política, nunca, jamás votaron a favor de propuesta o moción alguna presentada por grupos que no fueran el suyo.

Y siguen igual. Recientemente han votado que no al nuevo estatuto que permitirá a Posada y Nueva elegir democráticamente a sus alcaldes de barrio. Tampoco han aprobado otra moción que rechazaba la violencia de género por discrepancias -habituales- con una parte del texto. Excusas y más excusas. Se trata de no colaborar, de hacer más grande la brecha entre los dos Llanes, de separar, de desunir. Está en su ADN. Y mientras sigan dirigidos por mandarines autoritarios, arrogantes y cuyo fin principal es tratar al adversario político como a un excremento, nada cambiará. 

Como no cambian las actuaciones de fiscales y jueces en esta región nuestra tan machacada y donde la credibilidad de la Justicia es, simplemente, inexistente. A su alrededor siguen sucediendo misterios impenetrables, como esas veces en que un fiscal imputa a algún politiquillo y luego pide el archivo del caso. ¿Alguien entiende algo? Es cierto que en el Gobierno de Asturias tiene mayoría el PSOE, y eso se nota. Se sigue notando. Eso sí, a otros menos poderosos, más paisanos aunque no por ello menos delincuentes, se les mantiene la espada de Damocles sobre sus cuellos, mientras los verdaderos culpables del desaguisado que se ha cometido con la democracia durante las últimas décadas se van de rositas. Para nuestra desgracia, como decía Iglesias, -Julio, por supuesto-, la vida sigue igual.   

viernes, 27 de noviembre de 2015

Preguntas

Dice Isco, jugador del Real Madrid, que la patada alevosa que le atizó a Neymar el pasado sábado no fue "propia" de él. Ya. Entonces, ¿cómo es que el año pasado, en la eliminatoria de Copa del Rey frente al Atlético de Madrid, hizo exactamente lo mismo con el rojiblanco Gabi, con el mismo resultado de expulsión? Desmemoriado...

Tras anotar su primer tanto frente al Shakhtar Donetsk, el delantero madridista Cristiano Ronaldo, en lugar de lanzar uno de sus habituales gritos simiescos para celebrar su primer gol fue capaz, aunque parezca mentira, de festejarlo con su compañero y rival mediático Gareth Bale. Pero la cosa tenía truco porque, tras ver la repetición, ¿qué hacía el luso mirando de reojo a ver dónde estaba su cámara a la hora de abrazarse al galés? Más falso que un billete de siete euros...

Dice un periodista de Marca hablando de Benítez: "la decisión (de cesarlo) está más que decidida, la única duda es si hacerlo ahora o en junio". Bien. El chico no es un becario, en contra de lo que pudiera parecer. Es un tipo ya bregado en esto de ¿escribir? sobre el Madrid. La duda es si la dirección que dirige el periódico se habrá planteado el planteamiento de prescindir de él. Si habrá decidido la decisión de cesarlo por nefasto, vamos. (Y así todos los días, Señor, qué cruz).  

Una de las supuestas estrellas del Real Madrid, el galés Bale, ha tomado una decisión "drástica". Va a dejar de conducir Lamborghinis (así, en plural, no sé cuántos tendrá el tío) porque "le provocan lesiones musculares". Lo que oyen. Lo que no dice la ¿noticia? es si es que al apretar el acelerador ha sufrido varias roturas en el gemelo o si la brutal aceleración del coche le ha provocado daños en el esternocleidomastoideo. Menuda primicia. De esta, el Pulitzer. 

Una cosa es luchar contra la violencia en los estadios y otra muy diferente es la tontuna de la Liga con los cánticos que denuncia cada domingo. Quieren sancionar al Madrid porque unos cuantos gritaban "¡¡¡Barça, Barça, mieeeerda!!!". Gravísimo, en efecto, para cerrar el Bernabéu por cuatro partidos. ¿Habrá que acabar musitando "¡Barça, Barça, no nos gustas!"? Y mientras tanto, los turcos del Galatasaray gritando "puta España, viva Cataluña" y la Uefa ni se entera. Definitivamente, se les ha ido la olla. Del todo. 

Qué delicia ver las calles de tu ciudad plagadas de banderas de tu país. Ayer era Acción de Gracias en Estados Unidos, y aquello era digno de envidia. Qué maravilloso resulta comprobar ese sentimiento de pertenencia y amor que todos los ciudadanos de un país tan joven exhiben sin ningún pudor. Imaginen si aquí se nos ocurre salir con nuestra enseña a un desfile festivo. Fachas, franquistas, fascistas...Seguro que Willy Toledo está ya rajando en Twitter, reconcomido por el odio. Y como se entere que se han zampado 51 millones de pavos en sólo un día, ya la tenemos armada. ¡Pavicidas!


miércoles, 25 de noviembre de 2015

Ya están aquíííí

En 1982 Heather O'Rourke, la niña rubia de siete años de Poltergeist, conocida película sobre fenómenos paranormales producida por Spielberg, nos anunciaba a todos que ya habían llegado, los entes extraños procedentes de otra dimensión estaban en la casa de los protagonistas y se disponían a ofrecernos a los espectadores una buena ración de pánico y sustos.

Ahora, 33 años después, puedo anunciarles que estos fenómenos, en esta ocasión paranormales e hispanos, han vuelto. Son los saltimbanquis, los subvencionados, los que se autodenominan artistas pero que no dejan de ser, en su mayoría, unos mediocres que vagan por los ministerios de su odiado PP en busca de dinero fácil, ese que de otra manera serían incapaces de ganar. Los del No a la guerra en la que no disparamos ni un tiro se ponen esta vez la venda incluso meses antes de que se pueda producir la herida y ya están con manifiestos infames intentando influir decisivamente, una vez más, en un proceso electoral.

Todos sabemos que esto no es por casualidad. La mayoría de esta gente apoya a los antisistema, a los podemitas, a los de aspecto desaliñado y pinta de descuidar bastante su higiene personal. Ni siquiera tratan de esconderlo. Y esta parafernalia que se disponen a iniciar no trata sino de eclipsar el resto de importantísimos problemas que tiene España y centrar el foco sobre un debate estéril que ahora no corresponde. Pero lo que más me indigna no es que no quieran que les tiremos unos bombazos a los de Daesh, que es como llaman ahora a los criminales sanguinarios del Estado Islámico, no. Es que dicen que nosotros, los agredidos, los masacrados, estamos propiciando la "islamofobia", es decir, la aversión a los musulmanes, para entendernos.

Pues miren, a mí no me hace falta que se propicie nada, porque padezco una avanzada fobia a todos aquellos que me quieren matar. Una tremenda fobia a aquellos que reducen a la mujer a un simple objeto sin derechos. Una profunda fobia a los que todo lo fían a una interpretación enloquecida de un libro supuestamente sagrado. Una inmensa fobia a quienes encuentran una explicación en las religiones para montar una suerte de Sagrada Inquisición que así, sin juicio ni nada, ya nos ha declarado a todos los que no profesamos su fe culpables de herejía y candidatos a morir en la hoguera, en este caso bajo las balas de sus modernos kalashnikov.

Qué coño tendrá que ver defenderse de esta gentuza con el odio al Islam. Parece que hay que rendirles pleitesía, joder. Que hay que sonreir mientras nos van matando poco a poco. Que hay que ser buenos para no provocar la ira de Alá. Que tenemos que aceptar, incluso adoptar sus arcaicas costumbres. Pues hala, Wyoming, a la mezquita, Pilarcita, a ponerse el burka, Almodóvar, a cambiar de costumbres sexuales si no quieres que te lapiden. Ya que queréis tener un gesto cercano con esta gente, vestiros como ellos, comed lo que ellos, rezad como ellos, ayunad como ellos. Pero no, claro, todo aquello que suponga un esfuerzo no, todo de boquilla y, de paso, vamos a ver si rascamos unos cuantos votos para la izquierda trapacera y castrista. Yo creo que la gente ya está harta de los titiriteros, les ha visto el plumero y no va a colar. Pero no puedo olvidar que, cada vez que hablan, hacen que sienta vergüenza de que sean españoles. Aunque bien pensado, en realidad no lo son. Son fenómenos y, además, paranormales.     
     

lunes, 23 de noviembre de 2015

A los nenes no les gusta Benítez

Hace nueve años, el ser superior apellidado Pérez presentó la dimisión como presidente del club madrileño que viste de blanco a veces -otras de rosa, naranja, verde, rojo, gris, y cualquier color que implique vender camisetas, muchas camisetas- y, en un insólito arrebato de modestia, se echó la culpa de los males del equipo por "haber malcriado y consentido demasiado a los jugadores". Bien, como el hombre es capaz de tropezar con la misma piedra un montón de veces sin corregirse, estamos a día de hoy otra vez en las mismas. A los niños, a los millonarios, a los consentidos, no les gusta su entrenador. Incluso dicen que, para burlarse de él, como no despuntó nunca en el fútbol profesional, le llaman -eso sí, a la espalda, tan valientes ellos- "el 10".

No es la pretensión de este artículo defender a Rafael Benítez, ni siquiera entrar a juzgar si lo está haciendo bien o mal. Los aficionados de ese club sabrán. Lo que pasa es que me fastidia mucho la amnesia general que invade a los "medios" cuando hablan despectivamente de este hombre. Se ríen de él porque usa mucho la pizarra, las nuevas tecnologías, el vídeo y los apuntes tácticos. Dicen que confunde a los jugadores, que les abruma. Hombre, algo de cierto debe haber en esta afirmación, pues a muchos de los nenes les debe abrumar hasta la lectura de la cartelera de cine o el visionado de algún capítulo de Los Simpson, por poner dos ejemplos. Pero que le echen en cara ejercer su trabajo de la manera más profesional que puede, dedicando un montón de horas más que sus jugadores a preparar los partidos, tiene delito. Y ya el colmo es lo de esos periodistas tan guapos que le llaman gordo, o dicen que tiene pinta de camarero. Qué elegantes y qué monos son ellos.

Este tipo fue capaz de ganar la Liga no una, sino dos veces con el Valencia, sí, con el Valencia, que desde entonces no se ha vuelto a comer una rosca. Ha alcanzado la gloria con el Liverpool, ciudad donde es idolatrado por conseguir la Champions en 2005. También ganó lo que hoy se llama Europa League con Valencia y Chelsea, y algún título más con el Inter de Milán, antes de que lo echaran. Es decir, es muy probable que algo sepa del asunto. Además, aunque fuera un absoluto incompetente, fue el presidente todopoderoso Pérez el que fue a buscarle en verano después de echar a Ancelotti, a pesar de que los nenes y la prensa dócil le estaban "aconsejando" que no lo hiciera. El italiano era un tío simpático, con el que los malcriados se llevaban de maravilla -claro, apenas entrenaban- y los de la pluma estaban encantados porque nunca les ponía mala cara y era la mar de accesible. Llegados a este punto, no sería fútil recordar que el entrenador-hooligan de Setúbal, idolatrado por una mayoría de merengues, también fue depurado por ser demasiado duro con los mimados. Entonces ¿en qué quedamos? 

Es lo que tiene estar todo el día con lo de "el mejor club del mundo", haciendo giras por Singapur y Nueva Caledonia para "abrir mercados" y sugiriendo alineaciones. Que no te enteras de lo esencial, que pierdes el foco, que les dejas subirse a la chepa y ahora no hay quien les baje. También ponen a caldo a Benítez por sacar a jugar a las figuras, a los once teóricamente mejores. Vaya, vaya, qué desmemoriados estos de As y Marca. ¿No se acuerdan de que el año pasado y el anterior el italiano no sentaba a Bale ni pidiéndoselo de rodillas? ¿De las portadas exigiendo mano dura y personalidad con las estrellas? Como siempre, doble vara de medir, hipocresía y desmemoria, tres ingredientes básicos junto a una pizca de tópicos y cuarto y mitad de faltas de ortografía básica y sintaxis lamentable para obtener un disciplinado periodista de diario deportivo. Y si trabajas en la tele, una capacidad para dar alaridos que ni Montserrat Caballé, un poquito de lenguaje soez y barriobajero y, por supuesto, un toque imprescindible de subjetividad galopante, que diría el padre de todos ellos, el mítico García. Así son las cosas, y así se las hemos contado. Buenas tardes y saludos cordiales.